Aplicada al Instrumento

LA MLT

ENSEÑANZA INSTRUMENTAL

El gran objetivo de la enseñanza instrumental es aprender a tocar un instrumento como la extensión del instrumento interno,la audición interna. Cuando los alumnos son capaces de cantar a través de su instrumento, tocan con mejor afinación, fraseo, expresión y fluidez rítmica, además de tener mejor técnica por la calidad con la que fluyen sus movimientos.

Previamente al comienzo con el instrumento, los alumnos deben de adquirir una fuerte base de audición, conseguida a través de cantar, recitar y movimiento rítmico. Cada canción que aprenden en el instrumento debe de ser aprendida a través del canto. Las actividades secuenciadas se realizan igual que en la clase de música general, con el añadido de tocar en el instrumento los patrones rítmicos y tonales. Las experiencia de tocar la música con el cuerpo es anterior a hacerlo en el instrumento. Por ejemplo en los instrumentos de viento los niños aprenden figuras rítmicas con diferentes articulaciones, primero con la voz, la respiración, después la boquilla y finalmente con el instrumento ensamblado. También practican las posiciones con un instrumento imaginario antes de hacerlo en el instrumento real.

Un acercamiento al instrumento basado en la audición se diferencia esencialmente de un acercamiento tradicional en:

Aprendizaje directo antes que la lectura. Cantar y tocar de oído son esenciales para desarrollar la habilidad de conectar la “audiation” con la manipulación física del instrumento. Los instrumentistas deben de tocar sin partitura hasta aproximadamente los 10 años o por lo menos durante un semestre completo si comienzan más mayores, antes de empezar a leer. Los patrones tonales y rítmicos son propios de las actividades secuenciadas y las canciones son el contenido primario de las actividades de clase.Las canciones son historias musicales, componentes esenciales de la fase auditivo/oral que es a su vez la base para otras habilidades cada vez más complejas. En cualquier nivel en el que se encuentre un alumno debe animársele a tocar constantemente tantas canciones de oído como pueda.

Patrones, no notas individuales. La mayor parte de los métodos instrumentales hacen que los alumnos toquen nota a nota. Puesto que una nota aislada no tiene sentido musical, lo mismo que no lo tiene una letra fuera de una palabra, este proceso tienen muy poco que ver con desarrollar la “audiation” y crear la conexión entre el instrumento interno y externo. Además muchos métodos comienzan con ritmos y valores muy difíciles de “audiate”,notas largas, valores regulares. Los primeros patrones rítmicos que deberían tocar son los mismos que están en el primer nivel de las actividades secuenciadas, patrones dobles con macro pulso y micro pulso. Pronto encuentran estos mismos patrones en las canciones que aprenden a cantar, tocar y finalmente leer.

DO móvil, no DO fijo. Los niños deberían aprender con el DO móvil ya que es la única herramienta que permite comprenden las relaciones tonales dentro de un contexto. Así en el instrumento los niños van aprendiendo las tonalidades guiándose de su oído y de las relaciones tonales que han interiorizado previamente en las actividades secuenciadas, en la etapa de habilidad asociación verbal. El niño oye la música en su cabeza, es consciente de que lugar ocupan esos sonidos en el mapa tonal y además aprende donde están esos sonidos en el instrumento para cada tonalidad nueva que aprende. El transporte y la improvisación son las dos herramientas que acaban de cerrar el círculo de la comprensión tonal del alumno.

El nombre de las notas o DO FIJO no es oportuno aprenderlo hasta la fase de comprensión teórica, cuando la “audiation” está bien establecida.

Jump Right in : The Instrumental Series (GIA PUBLICATIONS) es el método instrumental desarrollado por el equipo de colaboradores de Edwin Gordon para los diferentes instrumentos.

Music Moves for Piano (www.musicmovesforpiano.com) es el método de piano desarrollado por Marilyn Lowe sobre la base de la MLT.

Improvisación

La improvisación musical es una forma única e insustituible de expresión musical y un componente esencial para poder comprender realmente la música. Poder improvisar es demostrar que se comprende la música de la misma manera que poder explicar algo con las propias palabras es signo de comprensión lingüística. Los músicos que improvisan dan más significado a la música, a través de la “audiation”, que escuchan, interpretan, leen o escriben.

Para enseñar improvisación de manera efectiva la secuenciación apropiada es crucial. El aprendizaje es más eficaz cuando se avanza sólo un paso cada vez, pero normalmente a los improvisadores se les introduce en varios procesos al mismo tiempo. Se les enseña una nueva habilidad (improvisar) al mismo tiempo que afrontan un estilo o repertorio desconocido (jazz). Las mayores dificultades que tienen los instrumentistas a la hora de improvisar es por que lo hacen antes de haber dominado el tocar canciones familiares de oído.

Estas son algunas guías para enseñar improvisación según los principios de la MLT:

Canta lo que tocas, toca lo que cantas. Para improvisar con sentido, el instrumentista debe aprender que su instrumento es una extensión de su instrumento interno: la “audition”. Cantar es la clave para ello.

Aprender un montón de canciones de oído. Aprender un amplio repertorio de canciones es el corazón de la improvisación. El objetivo es que el alumno aprenda tantas melodías y líneas de bajo hasta que comience a escuchar progresiones armónicas y a generar sus propias líneas melódicas.

Aprender canciones concienzudamente. Una clave para el éxito en la improvisación es ser capaz de “audiate” la canción mientras se improvisa. Para poder hacer esto la canción tiene que haberse aprendido muy bien. Los improvisadores principiantes deberían pasar suficiente tiempo escuchando, cantando, después (si son instrumentistas) tocando cada canción, de manera que la escucha interna y la interpretación se conviertan en la segunda naturaleza.

Aprende líneas de bajo. Un improvisador capaz puede escuchar 3 “pistas” simultáneamente. Cuando está creando su improvisación, tiene constantemente conciencia de ambas cosas, la melodía y la línea de bajo de cada canción con la que improvisa. Conocer la línea del bajo, también llamada la melodía raíz, es la base y fundamento para la comprensión armónica de la canción. Los alumnos deben de aprender a cantar la línea del bajo lo mismo que aprenden una canción de oído.

Usar canciones familiares de dificultad apropiada. Muchos improvisadores tratan de comenzar a improvisar canciones de jazz o blues que son armónicamente complejas y estilísticamente extrañas. Una práctica mejor es comenzar muy simple, con especial atención al contenido tonal. Principiantes de todas las edades, incluidos músicos profesionales que han tenido una educación tradicional, encuentran incluso suficientemente difícil comenzar con canciones simples en modo mayor y que contienen sólo las funciones de tónica y dominante. Cuando la habilidad progresa se pueden añadir canciones de otros modos y otras métricas en el repertorio de los alumnos.

Centrarse en el oído. Hay métodos de improvisación que proponen a los alumnos que se fijen en una serie de notas en el pentagrama para que traten de improvisar con ellas combinándolas de diferentes modos, para crear sus propias ideas. Pero si no existe una capacidad de “audiate” la melodía, la línea del bajo y la estructura de la canción, el alumno no puede sino explorar sin rumbo ni sentido lo que ve en el papel. Otros métodos explican lo primero la teoría de los intervalos, los nombres de los acordes y las notas que los forman y las funciones tonales, pero esta comprensión intelectual es de muy poca ayuda cuando no existe la habilidad de la escucha comprensiva. Una mejor opción es poner la partitura y la teoría a un lado y animar al alumno a centrarse completamente en la “audiation”.

Tratar de hacer las propias melodías. Después de aprender muchas canciones, es bueno iniciarse en la idea de crear respuestas a canciones o frases familiares interpretadas por otro.

Improvisar con patrones tonales y rítmicos. Para improvisar inteligentemente uno tiene que tener algo con lo que improvisar. Las actividades secuenciadas ayudan a los alumnos a desarrollar el vocabulario de patrones tonales y rítmicos necesario para poder improvisar con éxito en las actividades de clase. Hay que recordar que la improvisación es un nivel de habilidad y una nueva habilidad debe de ser siempre introducida en las actividades secuenciadas. Cuando los alumnos improvisan patrones rítmicos y tonales en las actividades secuenciadas, están creando la base para poder combinar los elementos rítmicos y tonales con éxito al improvisar una canción.

Creativity in Improvisation, de Christopher Azzara, (GIA PUBLICATIONS) es un método de improvisación basado en todos estos principios aquí descritos. Viene junto con un CD grabado profesionalmente, que contiene canciones populares, líneas de bajo y las secciones rítmicas de los acompañamientos. También incluye tracks para practicar patrones tonales y rítmicos en varios modos y métricas.