Teoría del aprendizaje musical de Edwin Gordon

Tabla de contenido

¿Qué es la MLT?

La Teoría del Aprendizaje Musical desarrollada por Edwin Gordon en los años 80, es una explicación de cómo aprendemos música.

Basada en un extenso programa de investigación y de trabajo empírico contrastado, llevado a cabo por Gordon y sus colaboradores, la Music Learning Theory (MLT) es un método comprensivo para enseñar «audiation», término acuñado por Gordon y que se refiere a la capacidad de pensar música con comprensión. Los principios de la MLT guían a los profesores de cualquier ámbito, primera infancia, clase de música general en Escuelas de Música, colegios o Institutos, profesores de instrumento, para establecer un currículo de objetivos secuenciados que al mismo tiempo respete sus propias convicciones y estilos de enseñanza. El objetivo primordial es desarrollar la «audiation» tonal y rítmica de los alumnos. A través de la «audiation» los  alumnos son capaces de extraer un mayor sentido de la música que escuchan, interpretan, improvisan o componen.

El libro principal de Edwin Gordon y dónde queda perfectamente detallada su Teoría del Aprendizaje Musical es Learning Sequences in Music: Skill, Content, and Patterns (Chicago: GIA PUBLICATIONS, 2013).

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Audiation

Escuchar y comprender la música en la mente es la base de la musicalidad. La  MLT explica a los profesores de música la mejor manera para desarrollar la «audiation» rítmica y tonal en los alumnos.

La persona puede usar su «audiation» cuando escucha música, cuando interpreta leyendo, cuando toca de oído, cuando improvisa, compone o escribe música. La «audiation» no es lo mismo que la percepción auditiva que ocurre simultáneamente cuando recibimos el sonido a través de los oídos. Es un proceso cognitivo en el cual el cerebro da sentido al sonido musical al captar la lógica interna de las relaciones que tejen los sonidos. Tampoco hay que confundirlo con las explicaciones teóricas, que hablan sobre la música y sólo tienen un componente intelectual. «Audiation» es el equivalente al pensamiento en el lenguaje, lo cual no es lo mismo que la gramática.

Cuando escuchamos a alguien hablar tenemos que retener durante el tiempo suficiente en la memoria, sonidos vocales que reconocemos y organizamos en las palabras que esos sonido representan. De la misma manera, cuando escuchamos música, estamos organizando en ese momento en nuestra mente los sonidos que acabamos de escuchar. También estamos prediciendo la música que va a venir, según la familiaridad que tengamos con las convenciones del estilo musical que estamos oyendo.

Aunque los músicos procesan en su «audiation» todos los aspectos del sonido musical, incluido el timbre, el volumen y el estilo, la MLT se refiere sólo específicamente a las dimensiones rítmica y tonal de la música. Los métodos de enseñanza están creados para que los alumnos desarrollen la capacidad de «audiate» el contenido tonal, que incluye el modo, la nota de reposo y las funciones tonales, y el contenido rítmico, que incluye métrica, macro pulso, micro pulso y ritmo melódico.

A través de la «audiation» los alumnos aprenden a entender la música. Y la comprensión de la música es la base de la apreciación musical y en última instancia la gran meta de la enseñanza musical.

Primera infancia

Educación musical en la primera infancia

Nuestro potencial para aprender nunca es mayor que en el momento de nacer. Los primeros años de la infancia son cruciales para establecer las bases de un aprendizaje musical de por vida. Todas las experiencias musicales del niño desde el nacimiento hasta los 5 años, tienen especialmente un profundo impacto en lo que van a ser sus posibilidades de comprender, apreciar y aprender música en su vida de adulto. Los niños tienen que ser expuestos a una gran variedad de música durante estos años para poder desarrollar la base necesaria para recibir una educación formal cuando crezcan.

Los niños aprenden música como aprenden el lenguaje. Después de haber escuchado la lengua materna durante varios meses, el niño entra en una etapa de balbuceo, en la cual experimenta con los sonidos del lenguaje, que carece de sentido para los adultos que les rodean. Pronto, captará la lógica interna del lenguaje y será capaz de imitar las primeras palabras, para después ser capaz de juntarlas por sí mismo, en frases y expresiones.

Los niños también atraviesan una etapa de balbuceo musical, en la cual producen sonidos que no tienen sentido para los adultos que les escuchan. En el balbuceo tonal, el niño canta con la calidad de su voz de hablar y en el balbuceo rítmico el niño se mueve erráticamente, sin tempo consistente ni métrica reconocible.

Los niños que no han emergido aún de la etapa de balbuceo, no se pueden beneficiar de un educación formal. No se les debería enseñar como si fuesen jóvenes adultos o niños de jardín de infancia. Lo que deberían de hacer profesores y padres, sería guiarles de manera informal hacia la comprensión del lenguaje hablado antes de recibir una escolarización formal.

El libro de Edwin Gordon que trata en profundidad el tema de la educación musical temprana es: A Music Learning Theory for Newborn and Young Children (GIA PUBLICATIONS 2003).

Guía e instrucción

Toda guía es informal por naturaleza, porque el padre o el profesor no impone ninguna información ni adiestramiento de ninguna habilidad en el niño. Simplemente se expone al niño a su cultura y se le anima a absorber esta cultura. No se demanda nada específico del niño en términos de las respuesta musicales que ha de dar.

Hay dos tipos de guía informal, guía sin estructura, la cual es apropiada desde el nacimiento hasta los 3 años. El padre o el profesor no planifica específicamente que es lo que va a hacer. Y la guía informal estructurada, aproximadamente entre los 3 y los 5 años, el padre o profesor planifica lo que va a hacer pero no espera una respuesta concreta de los niños.

La instrucción formal comienza normalmente a los 5 años. En este tipo de educación musical el padre o profesor planifica específicamente lo que se va a enseñar, se organiza en períodos de tiempo y se esperan determinadas respuestas de los niños.

Audición preparatoria

El pensamiento musical de los niños que no han emergido del balbuceo musical se llama audición preparatoria. Los niños que se encuentran en la audición preparatoria pueden recibir guía informal en música sin y con estructura. No se beneficiarán de una educación formal mientras no sean capaces de escuchar internamente con comprensión.

Hay 3 tipos de audición preparatoria: aculturación, imitación y asimilación. Las siete etapas de la audición preparatoria existen dentro de estos 3 tipos según la siguiente tabla:

Desde el nacimiento hasta los 2-4 años
Acciones con poca conciencia del entorno

Desde 2-4 años hasta 3-5 años
Pensamiento consciente dirigido principalmente hacia el entorno

Desde 3-5 años hasta 4-6 años
Pensamiento consciente dirigido principalmente hacia sí mismo

Etapa 1: Absorpción

Escucha y recoge auditivamente los sonidos musicales del entorno.

Etapa 4: Saliendo del egocentrismo

Reconoce que su movimiento y su balbuceo no coinciden con los sonidos musicales del entorno.

Etapa 6: Introspección

Reconoce la falta de coordinación entre cantar y respirar y entre recitar y el movimiento muscular, incluida la respiración.

Etapa 2: Respuesta automática

Se mueve y balbucea en respuesta, pero sin relación, a los sonidos musicales del entorno.

Etapa 5: Captando el sentido

Es capaz de imitar con algo de precisión los sonidos musicales del entorno, especialmente patrones rítmicos y tonales.

Etapa 7: Coordinación

Coordina el canto y el recitado con la respiración y el movimiento.

Etapa 3: Respuesta intencionada

Trata de relacionar el movimiento y el balbuceo con los sonidos musicales del entorno.

Aculturación

La aculturación es esencial para el desarrollo de los niños. Ocurre cuando los niños absorben la música de su cultura. Poco a poco comienzan a distinguir los sonidos que ellos producen, de los sonidos de su entorno. Después discriminan entre los sonidos de su entorno.

Cuando un niño está en esta etapa, no es capaz de mantener la atención de manera continuada pero es consciente de todo lo que escucha. Es normal que pronto comience a responder a la música, pero no de la manera que los adultos esperan. No se tienen que esperar resultados inmediatos en esta etapa, en términos de aprendizaje musical. Normalmente tarda unos 18 meses o más hasta que se pueden observar los primeros beneficios de esta educación.

Absorción

Idealmente esta etapa tiene lugar desde el nacimiento hasta los 18 meses. El tipo de guía informal es no estructurada. En esta etapa los niños absorben la música de su cultura, con diferentes modos y métricas, preferiblemente sin texto, ya que las letras de las canciones tienden a distraer al niño de la música en sí misma. No se le deben de «enseñar» las canciones ni esperar ninguna respuesta a la música que escuchan. La voz de los padres y del profesor cantando canciones y recitados serán su principal fuente de alimento musical. También es oportuna la música instrumental.

Respuesta sin intencionalidad

Esta etapa tiene lugar entre el año y los 3 años. El tipo de guía informal es no estructurada. Así como la escucha es lo más importante en la etapa 1, en esta etapa la participación es lo más importante. Los niños hacen diversos sonidos y movimientos típicos del balbuceo. A pesar de que escuchar música instrumental en vivo y grabada continúa siendo beneficioso, la escucha de canciones y recitados cantados por los padres y profesores es crucial en esta etapa. A que tener cuidado de cantar y recitar una canción determinada siempre en la misma tonalidad, en el mismo rango y al mismo tempo.

Respuesta intencionada

Normalmente los niños comienzan a dar respuestas intencionadas entre los 18 meses y los 3 años de edad. A esta edad los niños deben comenzar a tener guía informal estructurada. La estructura no estará centrada entorno a canciones y recitados, sino más bien a animarles a participar cantando patrones tonales o rítmicos. En esta etapa los niños comienzan a querer imitar los patrones que escuchan pero no se debe esperar que lo hagan de manera precisa.

Imitación

Durante la etapa de imitación el niño comienza a hacer la transición de la audición preparatoria y el balbuceo musical hacia la «audiation». Sus acciones musicales son más intencionadas que en cualquiera de las 3 etapas de la aculturación. Independientemente del nivel de corrección de sus imitaciones el niño se beneficia enormemente cuando se involucra en la imitación musical. Comienza a aprender como enseñarse música a sí mismo.

Saliendo del egocentrismo

En este momento es cuando el niño se da cuenta de que lo que está cantando no es lo mismo que lo que está cantando otra persona.

La guía del padre o profesor es crucial ahora. Cuando escucha un patrón rítmico o tonal, normalmente el niño responde de manera incorrecta con su propio patrón. En este punto el padre o profesor deben de imitar el patrón del niño. A su debido momento el niño aprenderá a discriminar las diferencias entre su propio patrón y el que escucha.

Captando la lógica

En la etapa 5 de la audición preparatoria el niño hace sus primeros intentos para entrar y participar en el mundo musical del adulto. Desarrolla la habilidad de imitar patrones rítmicos y tonales con cierta precisión. El profesor ayuda al niño repitiendo su patrón menos correcto y después repitiéndole otra vez el correcto. La confusión que el niño experimenta en la etapa 5 es una confusión positiva. El que un niño intente interpretar un patrón es indicativo de que está aprendiendo. Normalmente a respuestas incorrectas le siguen respuestas correcta.

Asimilación

Durante la etapa de asimilación el niño se hace consciente de la sintaxis musical. Así como la imitación es como decir palabras sueltas en el lenguaje, la asimilación incluye la habilidad de usar frases musicales. El niño aprende a interpretar patrones con cierta precisión así como a coordina y asimila la imitación de estos patrones con el movimiento de su cuerpo y su respiración.

 
 

Introspección

En esta etapa el niño compara lo que está interpretando con la manera en cómo se está moviendo. Tiene que descubrir por sí mismo que los patrones que está interpretando no están coordinados con su movimiento. Esta etapa es crucial en la «audiation» porque el niño debe de ser capaz de coordinarse consigo mismo antes de ser capaz de coordinarse con los demás.

Coordinación

En esta etapa el niño aprende a coordinar su canto de patrones tonales con su movimiento y su respiración, y su interpretación de patrones rítmicos con el movimiento de sus músculos y la respiración. A partir de aquí será capaz de escuchar comprensivamente cuando escuche, interprete, lea, escriba, cree o improvise música.

Metodología general

El Método es el orden en el que se introducen objetivos secuenciados en un currículo para completar objetivos comprensivos. Un buen método nos dice qué enseñar, cuándo enseñar (la mejor secuencia de instrucción) y por qué enseñar. Una buena técnica nos dice cómo enseñar. La MLT provee a los profesores de un método comprensivo y secuenciado para enseñar habilidades básicas de audición interna.

Sequencia

Los métodos de aprendizaje musical se suelen dividir en los métodos que enseñan primero con o sin partitura. La MLT tiene mucho en común con otros métodos que comienzan a enseñar música sin partitura como Suzuki, Dalcroze, Kodaly y Orff. Los alumnos construyen una sólida base auditiva e interpretativa a través de cantar, movimiento rítmico, y aprendizaje de patrones tonales y rítmicos antes de ser introducidos en la notación musical.

El proceso de aprender música es muy similar al proceso de aprender un lenguaje. Cuando los niños aprenden a hablar, primero escuchan. Desde que nacen e incluso antes, los niños están inmersos en los sonidos del lenguaje. Absorben estos sonidos y se van sintonizando con el lenguaje de su cultura. Pronto los niños comienzan a imitar. Reciben un gran estímulo y ánimos en sus balbuceos, incluso aunque sus sonidos no sean entendidos por los adultos.

Después comienzan a pensar en el lenguaje. Las palabras y las frases comienzan a tener sentido para ellos. Lo siguiente que hacen es improvisar en el lenguaje.Comienzan a construir sus propias frases organizadas de manera lógica. Pueden tener ya una conversación. Finalmente después de varios años de desarrollar su capacidad de pensar y hablar, a los niños se les enseña a leer y escribir. Solamente cuando todas esta habilidades están puestas en su lugar aparece la gramática, la teoría de la construcción del lenguaje.

La secuencia del aprendizaje musical tiene mucho que ver con esta secuencia. Cada habilidad nueva se basa en la anterior. Los alumnos que aprenden según la MLT aprenden a leer música pero sólo cuando han desarrollado la habilidad de escuchar con compresión internamente, los patrones reflejados en la partitura. De esta manera leer es para ellos más una cuestión de reconocer que de decodificar.

El currículo del todo/partes/todo

La metodología TODO/PARTES/TODO (también llamada Síntesis/análisis/síntesis) es una forma común en educación de organizar la experiencia de los alumnos con los contenidos. La primera etapa con el TODO (Síntesis) es una introducción, una visión general para establecer una familiaridad básica con el tema tratado. La segunda etapa (análisis) consiste en el estudio detallado de las partes del todo. Al regresar al todo (segunda síntesis) los alumnos tienen una comprensión más sofisticada de cómo las partes se unen para formar el todo.

Los profesores de música con frecuencia utilizan el acercamiento TODO/PARTES/TODO para el nuevo repertorio.El primer paso es «pasar» la obra, para dar a los alumnos una idea general de la misma, de cómo va. Después viene el ensayo de las partes detalladas. La siguiente «pasada» general se realiza normalmente con mayor precisión técnica y comprensión general de la música. Esta Síntesis final es el primer paso de otro nuevo ciclo de TODO/DETALLES/TODO. De ciclo en ciclo, los alumnos van ascendiendo hacia niveles mayores de sofisticación y profundidad en sus conocimientos.

La MLT utiliza este sistema del TODO/PARTES/TODO para desarrollar la «audiation». Las canciones y la literatura musical son el «todo» del currículo musical. Se trabajan durante las actividades de clase. Los patrones rítmicos y tonales son las «partes», y se enseñan durante las actividades secuenciadas. A pesar de que las actividades secuenciadas son el corazón de la MLT, el principal objetivo de estas actividades es reforzar la habilidad del profesor para ayudar a los alumnos a comprender la música que están estudiando en las actividades de clase.

Los 8 niveles jerárquicos de habilidades secuenciadas que se trabajan en las actividades secuenciadas son también relevantes en las actividades de clase. Auditivo/oral, por ejemplo, es el más básico de los niveles de habilidad, pero juega un gran papel también en las actividades de clase. Por ejemplo, aprender una nueva canción siempre tiene lugar en el nivel auditivo/oral, con ninguna referencia a sílabas tonales (asociación verbal) o natación (asociación simbólica).

Otros principios centrales

Contraste

Podemos comprender lo que es algo comparándolo con lo que no es. Para aprender a «audiate» el modo mayor, por ejemplo, tenemos que experimentar lo que son otros modos, como el menor, el dórico o el mixolidio. Los métodos de la MLT ayudan a los niños a discriminar entre diferentes patrones tonales, patrones rítmicos, modos, métricas, funciones tonales y rítmicas. Este aprendizaje discriminativo,posibilita a los alumnos el vocabulario tonal y rítmico necesario para poder generalizar, improvisar y crear en el aprendizaje por inferencia.

Contexto

De la misma manera que al significado de una palabra le afecta la frase en la que se encuentre, también el contexto es crucial para la «audiation» de los diferentes elementos musicales. Es importante tanto durante las actividades de clase como durante las actividades secuenciadas establecer el contexto rítmico y tonal. Por ejemplo, durante la instrucción con patrones tonales el profesor reestablece repetidamente el modo, quizá tocando la tónica y la dominante en el piano. Se guía a los alumnos a «audiate» patrones tonales en referencia a un modo, una nota de reposo y una función tonal. En la instrucción rítmica, la métrica se refuerza continuamente y se anima a los alumnos a moverse rítmicamente mientras escuchan internamente los patrones.

Movimiento rítmico

El ritmo no se proceso intelectualmente; tiene que sentirse a través del movimiento del cuerpo. Los métodos de la MLT están diseñados para ayudar a los alumnos a desarrollar una conciencia interna de la métrica, macro pulso, micro pulso, y ritmo melódico para interpretar con exactitud el ritmo, el tempo estable y el «flujo» rítmico.

Técnicas apropiadas para la audiation

Una vez que los niños han asimilado un contenido en la fase auditivo/oral, reconocen e imitan elementos esenciales como la nota de reposo, los patrones tonales y rítmicos y coordinan su cuerpo y respiración con los patrones rítmicos, comienzan a trabajar estos elementos desde el punto de vista conceptual, poniendo nombre y categorizando las cosas y usando la sílabas rítmicas y tonales que favorecen la «audiation» ya que se basan en la comprensión del contexto musical.

Tonal

Lo esencial en la comprensión tonal es percibir las relaciones que los sonidos tienen con la nota de reposo. Por ello la técnica cognitiva más adecuada para el desarrollo tonal es el do móvil, en el que el do es mayor, re es dórico, mi es frigio,fa es lidio, sol es mixolidio, la es menor y ti es locrio.

Rítmico

Cuando organizamos el ritmo de la música que escuchamos, en nuestra cabeza, distinguimos una pulsación grande o macro pulsación y cómo se parte en pulsaciones pequeñas o micro pulsaciones, que son las que dan sentido métrico a la música. Para trabajar el ritmo Gordon ha desarrollado unas sílabas rítmicas basadas en estos principios de «audiation» y que no tienen ninguna relación ni con la notación musical ni con las figuras, solamente con las funciones métricas. A través de estas sílabas los niños captan la comprensión cognitiva del ritmo, pueden categorizar, generalizar y por tanto conectar perfectamente lo que aprenden en las fases auditivo/oral y asociación verbal con la asociación simbólica, es decir, la lectura y escritura musical.

Educación Musical General

La aplicación de la MLT en una clase de música general sea en el ámbito de una Escuela de Música o en un colegio de primaria o instituto de secundaria, ocurre dentro de la estructura de acercamiento siempre a través del todo (la canción completa), el estudio detallado de las partes (a través de patrones organizados por dificultad de contenidos y en secuencia de habilidades) y el regreso a la experiencia del todo, con la comprensión que se ha ganado.

Cualquier nivel de habilidad se introduce en las actividades secuenciadas para que los niños aprendan a usar esta habilidad en las actividades de clase. Los nuevos contenidos, en cambio, se introducen en las actividades de clase, para construir un vocabulario auditivo con un nuevo contenido.

Durante las actividades de clase, los profesores suelen trabajar con los niños nuevos modos y métricas, utilizando técnicas familiares para los niños, como cantar, recitar, moverse y bailar. Al mismo tiempo el profesor les enseña a comprender modos y métricas familiares (mayor y menor, doble y triple) en las actividades secuenciadas. Los niños están listos para el estudio de partes específicas de un modo o de una métrica porque han escuchado mucha música dentro de estos modos o métricas en su cultura y han aprendido a cantar, recitar y moverse con músicas de esos modos o métricas.

Las actividades secuenciadas deben de trabajarse durante los primeros 10 minutos de una clase o ensayo. Los contenidos rítmicos o tonales se deben de presentar en semanas alternas. A pesar de que los niños estén trabajando el modo mayor y menor y la métrica doble y triple en las actividades secuenciadas, deben continuar trabajando con otros modos y métricas en las actividades de clase.

El movimiento es una parte esencial de la educación musical. Los niños deben de experimentar movimiento fluido con peso antes de llevarles su atención al movimiento pulsado y antes de experimentar el movimiento en el espacio y tiempo.

Una clase típica de música de unos 45 a 60 minutos debería incluir 10 minutos de actividades secuenciadas y una variedad de otras actividades que incluyan cantar, moverse, creatividad, improvisación y tocar. Los niños deberían cantar, recitar y moverse durante cada período de clase.

No hay necesidad de coordinar las actividades tonales y rítmicas secuenciadas con las actividades de clase dentro de una clase. Es la habilidad la que se transfiere o el contexto pero no el contenido.

Por ejemplo, en las actividades secuenciadas un niño puede estar aprendiendo a identificar y cantar patrones de tónica y dominante en modo mayor y menor pero hacer canciones de otros modos en las actividades de clase. Si los niños no han aprendido aún a identificar la nota de reposo y la función armónica en las actividades secuenciadas, el profesor llevará la atención a la nota de reposo y a la función de tónica haciendo que los niños canten estas funciones tan esenciales con sílaba neutra.

Si los niños en la clase han alcanzado la asociación verbal en las actividades secuenciadas, es apropiado que el profesor denomine la nota de reposo de una canción usada en las actividades de clase y que cante la función de tónica con sílabas tonales. El profesor debe de explicar brevemente que la canción con la que están bailando o aprendiendo también tiene función de tónica y una nota de reposo.Por ejemplo si los niños están aprendiendo una canción dórica, el profesor debe de identificar la nota de reposo como RE y cantar patrones de tónica usando las sílabas RE FA LA. No es necesario explicar la teoría del modo dórico y su relación con el modo mayor o menor. La idea de que hay una nota de reposo y una función de tónica (u otras funciones tonales importantes) es lo que es esencial.

Jump Right IN: The General Music Serie (GIA PUBLICATION) es el método práctico que desarrolló el equipo de Edwin Gordon para enseñar música desde el jardín de infancia hasta la educación secundaria.

Aplicada al instrumento

Enseñanza instrumental

El gran objetivo de la enseñanza instrumental es aprender a tocar un instrumento como la extensión del instrumento interno,la audición interna. Cuando los alumnos son capaces de cantar a través de su instrumento, tocan con mejor afinación, fraseo, expresión y fluidez rítmica, además de tener mejor técnica por la calidad con la que fluyen sus movimientos.

Previamente al comienzo con el instrumento, los alumnos deben de adquirir una fuerte base de audición, conseguida a través de cantar, recitar y movimiento rítmico. Cada canción que aprenden en el instrumento debe de ser aprendida a través del canto. Las actividades secuenciadas se realizan igual que en la clase de música general, con el añadido de tocar en el instrumento los patrones rítmicos y tonales. Las experiencia de tocar la música con el cuerpo es anterior a hacerlo en el instrumento. Por ejemplo en los instrumentos de viento los niños aprenden figuras rítmicas con diferentes articulaciones, primero con la voz, la respiración, después la boquilla y finalmente con el instrumento ensamblado. También practican las posiciones con un instrumento imaginario antes de hacerlo en el instrumento real.

Un acercamiento al instrumento basado en la audición se diferencia esencialmente de un acercamiento tradicional en:

Aprendizaje directo antes que la lectura. Cantar y tocar de oído son esenciales para desarrollar la habilidad de conectar la «audiation» con la manipulación física del instrumento. Los instrumentistas deben de tocar sin partitura hasta aproximadamente los 10 años o por lo menos durante un semestre completo si comienzan más mayores, antes de empezar a leer. Los patrones tonales y rítmicos son propios de las actividades secuenciadas y las canciones son el contenido primario de las actividades de clase.Las canciones son historias musicales, componentes esenciales de la fase auditivo/oral que es a su vez la base para otras habilidades cada vez más complejas. En cualquier nivel en el que se encuentre un alumno debe animársele a tocar constantemente tantas canciones de oído como pueda.

Patrones, no notas individuales. La mayor parte de los métodos instrumentales hacen que los alumnos toquen nota a nota. Puesto que una nota aislada no tiene sentido musical, lo mismo que no lo tiene una letra fuera de una palabra, este proceso tienen muy poco que ver con desarrollar la «audiation» y crear la conexión entre el instrumento interno y externo. Además muchos métodos comienzan con ritmos y valores muy difíciles de «audiate»,notas largas, valores regulares. Los primeros patrones rítmicos que deberían tocar son los mismos que están en el primer nivel de las actividades secuenciadas, patrones dobles con macro pulso y micro pulso. Pronto encuentran estos mismos patrones en las canciones que aprenden a cantar, tocar y finalmente leer.

DO móvil, no DO fijo. Los niños deberían aprender con el DO móvil ya que es la única herramienta que permite comprenden las relaciones tonales dentro de un contexto. Así en el instrumento los niños van aprendiendo las tonalidades guiándose de su oído y de las relaciones tonales que han interiorizado previamente en las actividades secuenciadas, en la etapa de habilidad asociación verbal. El niño oye la música en su cabeza, es consciente de que lugar ocupan esos sonidos en el mapa tonal y además aprende donde están esos sonidos en el instrumento para cada tonalidad nueva que aprende. El transporte y la improvisación son las dos herramientas que acaban de cerrar el círculo de la comprensión tonal del alumno.

El nombre de las notas o DO FIJO no es oportuno aprenderlo hasta la fase de comprensión teórica, cuando la «audiation» está bien establecida.

Jump Right in : The Instrumental Series (GIA PUBLICATIONS) es el método instrumental desarrollado por el equipo de colaboradores de Edwin Gordon para los diferentes instrumentos.

Music Moves for Piano (www.musicmovesforpiano.com) es el método de piano desarrollado por Marilyn Lowe sobre la base de la MLT.

 
 

Improvisación

La improvisación musical es una forma única e insustituible de expresión musical y un componente esencial para poder comprender realmente la música. Poder improvisar es demostrar que se comprende la música de la misma manera que poder explicar algo con las propias palabras es signo de comprensión lingüística. Los músicos que improvisan dan más significado a la música, a través de la «audiation», que escuchan, interpretan, leen o escriben.

Para enseñar improvisación de manera efectiva la secuenciación apropiada es crucial. El aprendizaje es más eficaz cuando se avanza sólo un paso cada vez, pero normalmente a los improvisadores se les introduce en varios procesos al mismo tiempo. Se les enseña una nueva habilidad (improvisar) al mismo tiempo que afrontan un estilo o repertorio desconocido (jazz). Las mayores dificultades que tienen los instrumentistas a la hora de improvisar es por que lo hacen antes de haber dominado el tocar canciones familiares de oído.

Estas son algunas guías para enseñar improvisación según los principios de la MLT:

Canta lo que tocas, toca lo que cantas. Para improvisar con sentido, el instrumentista debe aprender que su instrumento es una extensión de su instrumento interno: la «audition». Cantar es la clave para ello.

Aprender un montón de canciones de oído. Aprender un amplio repertorio de canciones es el corazón de la improvisación. El objetivo es que el alumno aprenda tantas melodías y líneas de bajo hasta que comience a escuchar progresiones armónicas y a generar sus propias líneas melódicas.

Aprender canciones concienzudamente. Una clave para el éxito en la improvisación es ser capaz de «audiate» la canción mientras se improvisa. Para poder hacer esto la canción tiene que haberse aprendido muy bien. Los improvisadores principiantes deberían pasar suficiente tiempo escuchando, cantando, después (si son instrumentistas) tocando cada canción, de manera que la escucha interna y la interpretación se conviertan en la segunda naturaleza.

Aprende líneas de bajo. Un improvisador capaz puede escuchar 3 «pistas» simultáneamente. Cuando está creando su improvisación, tiene constantemente conciencia de ambas cosas, la melodía y la línea de bajo de cada canción con la que improvisa. Conocer la línea del bajo, también llamada la melodía raíz, es la base y fundamento para la comprensión armónica de la canción. Los alumnos deben de aprender a cantar la línea del bajo lo mismo que aprenden una canción de oído.

Usar canciones familiares de dificultad apropiada. Muchos improvisadores tratan de comenzar a improvisar canciones de jazz o blues que son armónicamente complejas y estilísticamente extrañas. Una práctica mejor es comenzar muy simple, con especial atención al contenido tonal. Principiantes de todas las edades, incluidos músicos profesionales que han tenido una educación tradicional, encuentran incluso suficientemente difícil comenzar con canciones simples en modo mayor y que contienen sólo las funciones de tónica y dominante. Cuando la habilidad progresa se pueden añadir canciones de otros modos y otras métricas en el repertorio de los alumnos.

Centrarse en el oído. Hay métodos de improvisación que proponen a los alumnos que se fijen en una serie de notas en el pentagrama para que traten de improvisar con ellas combinándolas de diferentes modos, para crear sus propias ideas. Pero si no existe una capacidad de «audiate» la melodía, la línea del bajo y la estructura de la canción, el alumno no puede sino explorar sin rumbo ni sentido lo que ve en el papel. Otros métodos explican lo primero la teoría de los intervalos, los nombres de los acordes y las notas que los forman y las funciones tonales, pero esta comprensión intelectual es de muy poca ayuda cuando no existe la habilidad de la escucha comprensiva. Una mejor opción es poner la partitura y la teoría a un lado y animar al alumno a centrarse completamente en la «audiation».

Tratar de hacer las propias melodías. Después de aprender muchas canciones, es bueno iniciarse en la idea de crear respuestas a canciones o frases familiares interpretadas por otro.

Improvisar con patrones tonales y rítmicos. Para improvisar inteligentemente uno tiene que tener algo con lo que improvisar. Las actividades secuenciadas ayudan a los alumnos a desarrollar el vocabulario de patrones tonales y rítmicos necesario para poder improvisar con éxito en las actividades de clase. Hay que recordar que la improvisación es un nivel de habilidad y una nueva habilidad debe de ser siempre introducida en las actividades secuenciadas. Cuando los alumnos improvisan patrones rítmicos y tonales en las actividades secuenciadas, están creando la base para poder combinar los elementos rítmicos y tonales con éxito al improvisar una canción.

Creativity in Improvisation, de Christopher Azzara, (GIA PUBLICATIONS) es un método de improvisación basado en todos estos principios aquí descritos. Viene junto con un CD grabado profesionalmente, que contiene canciones populares, líneas de bajo y las secciones rítmicas de los acompañamientos. También incluye tracks para practicar patrones tonales y rítmicos en varios modos y métricas.

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